Los animales salvajes nos
temen porque saben que podríamos hacerles los que hacemos con nosotros mismos.
*
“Curioso honor se le
hace al caballo, al que, siendo la única pieza del tablero que no comprende los
motivos de la guerra, se le permite saltar por encima de ella.”
Un
día, un sobrino al que le estaba enseñando a jugar al ajedrez me preguntó por
qué era que queríamos matar al rey del oponente. Me pareció cómico que entre
movimientos de distintas piezas, estratagemas, torres que avanzan sobre tímidos
peones y todopoderosas reinas, alguien dejase lugar para semejante pregunta: el
por qué de la batalla.
Le
dije que así era; que esa era la idea del juego. Sorpresivamente, perdió
interés al instante y se fue a hacer otra cosa, dejándome con piezas muertas y
una pregunta no tanto. No le di mayor importancia al principio, pero después
volví a pensar en lo que me había dicho. Pensé en un ajedrez en el que hubiese que
buscar una manera de moverse sin atacar ninguna pieza adversaria. Parece fácil
al principio, pero eventualmente el entramado nos lleva a comer una; por error
o por malicia. Difícil concebir un juego así.
“B8,
D9…”, una reina conoce un alfil del que se enamora perdidamente. Pero no, ella
una reina y él tan solo un alfil. Torpe imaginarlo. “G5, A3…”. Un peón roba un
caballo con el que escapa lejos, hasta D5, donde nadie los encuentre. Un
enroque de negocios. Un jaque mate que se arregla con una boda real. Batallas
de palabras y de diplomacia, sin otro bando que el poder. Hasta que por fin una
torre, que se deslizaba sin preocupaciones por el eterno piso marmolado, avista
al peón que robó, con tanta mala suerte, un caballo del rey. Entonces sí, ahí
ya tenemos una guerra. Justificada, o no, pero al menos tendría una razón
tangible.
Es
cómico pensarlo. O tal vez es más cómico pensar en cómo jugamos nosotros: matar
por el puro placer de ganar. Matar porque después de todo son solo piezas sin vida. Marfil
austero, marfil adamantino; no más que eso. Marfil y nosotros. Pero si las
piezas son nada, ¿quiénes son los que están en guerra?
No hay comentarios:
Publicar un comentario