martes, 17 de diciembre de 2013

Fuimos uno

Fue al final que me di cuenta,
cuando había acabado todo,
que fuimos uno, vos y yo;
que sí fuimos uno solo.

Pero no como todos buscan,
no como nos habría gustado.
Me desgarra pensar hoy
que fuimos un espejo humano.

Que sufrimos en simultáneo
esta pena que devana;
la mirada buscando incansable
lo que el cuerpo le reclama.

Yo callé y vos también
y fue esa nuestra condena.
Nunca supimos del espejo
que como un río de arena

simulaba el movimiento,
pantomima descosida,
cuando en verdad estaban
congeladas nuestras vidas.

Congeladas en un instante
de anhelo insostenible.
Éramos a la vez los dos
viajero y dorada esfinge.

Ambos podríamos haber roto
aquel hechizo de silencio.
Dos penas hechas un cuerpo,
pero lo fuimos sin saberlo,

y lo fuimos más que nadie,
pues como vos, yo así quería.
Vos, como yo, anhelabas,
y yo, como vos, moría.

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